

Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible...

El ex alcalde de Roma y jefe de la oposición en Italia, Walter Veltroni (Roma, 1955), es un fanático de la puntualidad. "Por respeto a los demás y para poder aprovechar bien el día", asegura. También es un hombre que sabe combinar bien las dos facetas de su vida: política y literatura. "Escribir me ayuda a no darle una importancia excesiva a la política. La política es una razón de vida para mí, pero no quiero que sea algo obsesivo. Por otro lado, escribir me ayuda a ser mejor político y a distanciarme un poco", reconoce.
Acaba de publicar ahora en castellano Cuando amanece (Martínez Roca), una novela en la que un padre, con un hijo casi adolescente, una hija con síndrome de down y un matrimonio que parece muerto, busca sus raíces en la casa de campo de su familia. Una historia que entronca muy bien con la del propio Walter Veltroni.
Precisamente, su padre murió cuando él tan sólo tenía un año y no conserva ninguna foto de los dos juntos. Por eso, está plenamente convencido de que este hecho ha marcado su manera de ver el mundo. "Gracias a mi madre, una mujer trabajadora que nos sacó adelante, he aprendido a valorar el trabajo de la mujer y esa ausencia paterna, como a mi personaje, ha marcado mi literatura y por supuesto, también lo ha hecho mi pasión por el escritor Italo Calvino", admite.
Con el actual secretario nacional del Partido Demócrata enfrente, es necesario hablar de las recientes manifestaciones estudiantiles en Roma en contra de la ley que quiere implantar Berlusconi. Y como político, entra al trapo: "El Gobierno ha hecho unos recortes muy fuertes en el tema de la educación pública en las escuelas y en las universidades. Esto es muy grave porque en Italia ya se invierte poco dinero en la universidad, tan sólo el 0,9 % del PIB y frente a estos recortes, la ciudadanía ha dicho que no", manifiesta.
Su carácter de animal político también le lleva a entrar en cierto maniqueísmo: "La universidad y el desarrollo es una de las diferencias fundamentales entre la derecha y la izquierda en Italia. La izquierda apuesta por invertir en este ámbito y la derecha no".
La soledad y el miedo son temas que también aparecen en Cuando amanece, pero, como afirma Veltroni, también "se pueden aplicar a la vida real". En este sentido, el político desmenuza temas candentes como el medio ambiente, la crisis económica, las enfermedades, la inmigración y, en definitiva, el miedo al otro. Pero también habla de esperanza y se permite parafrasear a Franklin Delano Roosevelt durante el crack de 1929: "De lo único que tenemos que tener miedo es del miedo".
En cuanto a las cercanas elecciones norteamericanas, tiene claro su candidato: "Espero que gane Obama y espero que sea una puerta abierta al futuro, aunque no es fácil, porque en Estados Unidos existe un estado de ánimo colectivo muy complejo de entender. Puede cambiar muy rápidamente. Pero Obama representa el cambio".
Las elecciones en Estados Unidos pueden llegar a ser muy importantes para Cuba. Uno de los candidatos, el demócrata Barack Obama, ha manifestado su voluntad de sentarse a conversar con el presidente, Raúl Castro, sin establecer condiciones previas. Además, Obama ha declarado que si llegase a la Casa Blanca permitiría a los cubanoamericanos viajar a la isla y enviar dinero a sus familiares, ambos aspectos restringidas por el Gobierno de George Bush.
En La Habana la respuesta fue rápida. El propio Fidel Castro salió al ruedo con una de sus "reflexiones" en la que compara a Obama con Martin Luther King y con Malcom X. El comandante dice que el candidato afroamericano "tiene el hábito de mirar al adversario con serenidad y reírse de los aprietos dialécticos de un oponente que mira hacia el vacío". De su adversario republicano, Fidel Castro subraya que "lo que más abunda en McCain son los años, y su salud no es en absoluto segura".
Raúl Castro tampoco se queda atrás. Afirma que está dispuesto a sentarse a negociar con la próxima Administración. Hizo incluso una propuesta concreta a través del Vaticano: canjear los presos políticos por cinco agentes cubanos prisioneros en EEUU desde hace 10 años.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, acaba de reconocer que "el señor Obama ha sido más respetuoso en sus declaraciones hacia Cuba" que su oponente, McCain.
Los disidentes mantienen puntos de vista diferentes acordes a la tendencia política de cada grupo. Marta Beatriz Roque, de la Asamblea para la Sociedad Civil, dijo a Público que "Cuba siempre necesita tener un enemigo y sea cual sea el presidente de EEUU, éste seguirá siendo el enemigo de Cuba". La opositora afirma que "también Carter se quiso sentar a conversar y el Gobierno cubano no lo admitió".
Por el contrario, el disidente socialdemócrata Eloy Gutierrez Menoyo, presidente de Cambio Cubano, cree que "Obama podría ser el primer mandatario norteamericano que visite Cuba en medio siglo". Gutiérrez agregó que si "cesa la agresión de EEUU, eso podría promover la apertura en la isla; esa política proactiva es la que puede abrir las puertas a una democratización."
En la población las expectativas también están divididas. El comisario del Museo de Bellas Artes, Abelardo Mena, cree que la victoria del candidato demócrata sería "una ventana abierta para la normalización de las relaciones entre los dos países. Permitiría por primera vez en 50 años un nuevo pensamiento norteamericano sobre Cuba y abriría de forma inmediata las facilidades para que los cubanoamericanos puedan viajar desde Estados Unidos a la isla y puedan enviar dinero para ayudar a sus familiares dentro de Cuba".
Ricardo Mir, un señor que reparte los alimentos racionados a la población, afirmó muy seguro que "Obama no va a ganar porque el pueblo norteamericano no está preparado para tener un presidente negro". Agregó además que "no nos conviene a los cubanos que gane porque los demócratas siempre han sido lo peor para nosotros, ellos fueron los que crearon el bloqueo y la Ley Helms-Burton". Por último sostiene que "McCain es malo, pero con él sabemos a qué atenernos".
Si al final se cumplen estos augurios, será "a pesar del voto cubano", que favorece a John McCain según los datos más recientes. La fidelidad tradicional cubana a los republicanos ?y a los Díaz-Balart? parece a prueba de fuego y de cualquier crisis, pero el crecimiento de otras comunidades y del voto joven, harto de las viejas políticas, predicen un giro.
Una encuesta muy significativa hecha en Miami a pie de urna en las largas colas de votantes anticipados ha dado hoy resultados elocuentes. La empresa Bendixen entrevistó a 8.600 votantes en 18 de los 20 colegios electorales entre el 20 y el 29 de octubre. El 61% de los encuestados dijo votar por Obama, frente al 39% por McCain. Pero entre los hispanos aún ganó el senador republicano por 53% a 47%, fundamentalmente gracias a los cubanos, la mayoría del censo, que en un 69% optó por McCain. Pero entre los jóvenes, tanto de origen cubano como hispanoamericano, nacidos en EE UU, así como los anglosajones, Obama arrasó: 72% contra 28%. Entre los afroamericanos, el apoyo demócrata ascendió al 98%. Y entre los judíos, tradicionalmente demócratas, fue del 85%.
Cambia el voto joven
La intención del voto joven, el que ha llegado más recientemente de la isla, está cambiando día a día como consecuencia de aperturas como los viajes y el envío de dinero. Su decisión parece anunciar la derrota que pronostican las encuestas de los hermanos Díaz-Balart. La tercera congresista republicana en liza, Iliana Ros-Lehtinen, resiste mejor quizá sólo porque su rival es de origen colombiano y tiene menos experiencia.
En todo caso, palabras como socialismo son aún tabú para los cubanos cuando están a punto de cumplirse 50 años de la Revolución. Por eso, muchos de ellos desconfían de los cambios y siguen alineados con la vieja guardia del exilio más duro anticastrista. Las propuestas de Obama, que resultarían moderadas en Europa, suponen la apertura de un camino peligroso.
"Yo he luchado siempre contra el comunismo, me tuve que ir de Cuba para que no me mataran y en busca de libertad. Soy anticomunista como una de mis premisas a estas alturas de mi vida y no quiero saber nada de algo que se le parezca", subraya el septuagenario Adolfo, que defiende el legado de Bush y confía en el senador McCain. La mayoría de esta generación de exiliados teme que Obama negocio con el régimen cubano y acabe legitimándolo.
Pero también hay excepciones y no sólo entre los jóvenes. Como el sexagenario Roberto: "Ya está bien de chocar contra la pared. Aunque Obama sea negro ?un prejuicio que existe pero que muchos no dicen porque no está bien visto? siempre será mejor que el desastre de estos ocho años y que poco podrá o querrá cambiar McCain".
El País. España
En 1997 recibió en la Casa Blanca la Medalla Nacional de las Humanidades y la Medalla Nacional de las Artes, junto a un grupo en el que estaban otras personalidades como los actores Jason Robards y Angela Lansbury y el director de orquesta James Levine. "Mi nombre fue puesto en la lista negra porque asumí ciertas posiciones y nunca me retracté. Además firmé peticiones por causas que no eran bien recibidas", señaló en una entrevista.
Admirado, perseguido, hiperactivo
Como muchos intelectuales de los 1950, Terkel, que nació en 1912 en Nueva York, fue uno más de los centenares de escritores que fueron incluidos en la lista negra de McCarthy, que perseguía la expansión del comunismo en Estados Unidos. Durante esos años subsistió dando conferencias y escribiendo críticas literarias.
Abogado que nunca ejerció su profesión, Terkel fue durante varias décadas una personalidad de la radio y de la televisión con trabajos en comedias, obras de teatro, entrevistas a desconocidos y a personalides, comentarios deportivos y jazz y hasta como pinchadiscos. Como escritor comenzó una larga carrera literaria en 1967 con la publicación de su primer libro, División Street: America. La mayor parte de sus obras ofrecen su visión sobre la vida estadounidense, entre ellas Race: What Blacks and Whites Think and Feel About the American Obsession, Coming of Age; The Story of Our Century by Those Who've Lived It y My American Century, escritas entre 1992 y 1997.
¿Quién es el juez?Dios.¿Por qué Dios?Decide quién gana o quién pierde y no mi oponente.¿Quién es el oponente?No existe.¿Por qué no existe?Es simplemente un oponente de la verdad que se expresa.